martes, 22 de abril de 2008

Johann Friedrich Herbart


Johann Friedrich Herbart nació el 4 de mayo de 1776 en Oldenburg. Cursó estudios en la Universidad de Jena y fue preceptor durante varios años en Suiza, donde se interesó por el trabajo del pedagogo reformista suizo Johann Heinrich Pestalozzi. En el año 1805 fue profesor de filosofía en la Universidad de Gotinga. Viajó a Königsberg (hoy Kaliningrado, Rusia) en 1809 para ocupar un puesto similar y en 1833 regresó a Gotinga. Su sistema filosófico se deriva del análisis de la experiencia, e integra la lógica, la metafísica y la estética como elementos coordinados. Herbart creía que la filosofía podía ser tanto empírica como matemática. Argumentando que las ideas ("presentaciones") están ordenadas en el tiempo y varían en intensidad, intentó crear una estática y una dinámica de la mente y empleó complejas ecuaciones matemáticas para describir un sistema hipotético de principios de interacción entre las ideas. Creía que los métodos y sistemas pedagógicos deberían estar basados en la psicología y la ética. Entre sus principales obras se encuentra Manual de psicología (1816). Falleció el 14 de agosto de 1841

Concepto Educación

Su propuesta pedagógica se fundamenta en la ciencia y especialmente en la psicología. Está dedicada tanto a la educación de adolescentes como de la primera infancia

Su pedagogía es sólo una parte dentro de un amplio y complejo conjunto de cosas: metafísica, lógica, estética y moral.

La educación se construye sobre el "espíritu" y no sobre los sentimientos transitorios.

Su propuesta fue concebida para aplicarla al ámbito de la educación particular y no al de la educación pública.

Criticó duramente la educación uniforme a niños muy desiguales (moral e intelectualmente) de las escuelas públicas.

Entendió la educación como un proceso de instrucción moral donde el principal resultado es moldear los deseos y voluntad de las personas

La principal función de la educación dentro de una sociedad es la adquisición de ideas por parte de los alumnos. La idea clave de su pedagogía es que la instrucción es la base de la educación.

El punto culminante de su doctrina pedagógica es lograr la "libertad interior". Esto significa que el niño se libere de todas las influencias del exterior y se convierta en un ser autónomo capaz de sacar de su interior las reglas de conducta y los preceptos morales.

Concepto antropológico

Plantea que cada niño nace con un potencial único, su individualidad, pero este potencial permanecía como tal hasta que por medio de la Educación, acorde a lo acumulado por la sociedad.

Herbart parte del supuesto de que los espíritus humanos son "tablas rasas", sin contenido alguno que debe ser llenado a partir del proceso de enseñanza.

Su interés estaba en formar personas y no ciudadanos.

Método

La idea clave de su pedagogía, es que la instrucción es la base, la única base de toda la educación. El une a la educación en una, no separa a la educación intelectual de la educación moral. La naturaleza de la mente es una, por lo tanto sólo hay una educación; y esta se logra a través La Instrucción Educativa. Para instruir al espíritu es necesario construirlo. Para que sea fecunda hay una condición esencial: que la educación suscite "el interés", que sea un estimulante; consideraba como pecado capital, que el profesor fuera aburrido y el interés era la palabra mágica de su pedagogía.

Interesar es excitar el apetito del espíritu. Herbart fue muy cuidadoso para no confundir el interés con el juego. Por una parte, el interés es al mismo tiempo el carácter de las cosas que se utilizan para llamar la atención, y el sentimiento de curiosidad, de viveza y de vida del espíritu que se manifiesta en el alma. Por otra parte, hay dos fuentes fundamentales: el sentimiento de curiosidad que provoca la experiencia, el estudio de la naturaleza, la búsqueda de los conocimientos y el interés que resulta de la vida social.

· Estas dos formas se presentan cada una, bajo tres aspectos sucesivos o fases:
El Interés Empírico (es el que nace de la percepción inmediata de las cosas sensibles),

· El Especulativo (se deriva de la meditación prolongada de los objetos de la experiencia, de la necesidad de explicación y de la búsqueda de relaciones causales) y
El Estético (es el que alimenta la contemplación de la belleza de la naturaleza, de las obras de arte, o de las acciones morales).

El interés al que dan lugar no sólo los conocimientos, sino también las relaciones humanas y que para el niño deriva de su entorno, se presenta en tres fases diferentes:

· El Interés Simpático (el que siente el niño cuando participa en la alegría o en el dolor de las personas que lo rodean; se desarrolla en la familia y en la escuela)

· El interés Social (se deriva de la meditación de os hechos importantes de la cooperación humana; es el principio de la caridad y así de todas las virtudes cristianas), y
El Interés Religioso (último grado de la escala que el espíritu humano alcanza para llegar a la vida completa).

El interés directo es el que nace espontáneamente de las cosas en sí, es el que brota naturalmente de las sensaciones estimulantes y se relaciona con la curiosidad, la necesidad de aprender... De aquí pasa a ilustrar la teoría de la atención. Esta atención involuntaria (estado afectivo. El interés que tiene al espíritu despierto es un estado afectivo). Herbart la divide en atención primitiva (depende de la fuerza de las sensaciones. Es una especie de toma de posesión inmediata que hace el espíritu de las impresiones vivas de los sentidos). El segundo grado de la atención involuntaria es la atención perceptiva (juega el papel decisivo en la instrucción) Esta atención perceptiva es la que se levanta, de las representaciones previamente adquiridas. Las ideas existentes, que duermen en el espíritu, montan en guardia, alrededor de la conciencia, preparadas para rechazar o acoger las ideas... Las nociones que ya asimiló el espíritu preparan nuevas asimilaciones.

Por otro lado, una vez iniciados los estudios, hay que tomar muchas precauciones para facilitar la atención perceptiva y el interés. Recomienda poner en marcha el espíritu de los alumnos, prepararlos para la nueva lección. Luego el maestro recurrirá a diferentes procedimientos. En primer lugar cuidará que el tema esté en conexión con lo tratado anteriormente. En segundo lugar, el maestro recordará con precaución las ideas presentadas en la lección anterior, a fin de que la conexión que existe entre los objetos estudiados se establezca también en el espíritu que los estudia. Luego anunciará y resumirá por adelantado lo que se va a decir, lo que se va a leer.

Todos estos cuidados son los preliminares de la hábil didáctica de Herbart. Para él, en la enseñanza hay cuatro momentos o grados por recorrer: la claridad, la asociación, la sistematización y el método. Además de los cuatro momentos o periodos de la enseñanza, para Herbart, también hay tres modos para emplear en cada uno de los cuatro momentos de la enseñanza: el método descriptivo, el método analítico y el método sintético.

Para él la "intuición" (conocimiento directo de los objetos), es el preludio necesario de cualquier estudio porque abre, a los ojos del niño, amplios y grandes espacios.

El análisis y la descripción son un modo de enseñanza del que no se podrá prescindir. El análisis distinguirá, ordenará las diferentes intuiciones, ayudará al niño a hacer el inventario de sus conocimientos intuitivos; también descompondrá cada intuición; detallará los elementos y enunciará las cualidades de estos elementos: número, forma, etc...

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir que según Herbart se debe:

Dirigir con autoridad al niño (es una especie de prolongación en la educación de las necesidades de la disciplina. Se trata de asegurar el orden y que en el ejercicio de su libertad, el niño no sobrepase los límites permitidos),

Incitar al niño a actuar (la cultura de la moral empuja al niño a actuar. Le enseña lo que hay que soportar y padecer para poseer lo que se desea o hacer lo que se quiere, lo acostumbra a decidir él mismo proporcionándole la oportunidad de elegir entre diferentes motivos de acción),

Establecer las reglas (preceptos de conducta, aquí interviene la enseñanza dogmática de la moral),

Mantener en el espíritu la tranquilidad y la serenidad (la cultura moral debe inspirarse en la idea de que, si la paz del alma es el objetivo de la virtud, también es la condición de ésta. A lo cual se llegará favoreciendo la alegría natural del niño, buscando que esté de buen humor),

Conmover al espíritu por medio de la aprobación y la censura (pedía auxilio a una ayuda extraña: el juicio ajeno. Para alcanzar la virtud, el niño tiene necesidad de que se le sostenga, a través de la censura y el castigo, que es la consecuencia, de que se le devuelva al buen camino...),

Advertir y corregir (se relaciona con el punto anterior pero también con la corrección. Estimaba que se pueden dar opiniones sin que tengan nada que ver con los reproches, y que la corrección sólo es provechosa si es amable. Hay que tratar al niño humanamente, darse cuenta de todo lo bueno y bello que hay en él y evitar cualquier severidad tanto en los actos como en las palabras.)

Conclusión:

Si comprendemos la teoría de Herbart desde el punto de vista del espíritu y el incremento de los conocimientos, esto trae muchas consecuencias pedagógicas. De la teoría de la percepción, junto con la del interés se derivan la mayoría de sus métodos de instrucción.

Herbart escribió un sinnúmero de obras que han inspirado a sus admiradores o a sus críticos. En torno a él nació toda una literatura. Su pensamiento ha suscitado un extraordinario movimiento filosófico general, sobre todo en el campo de la educación, donde se ha dado con un mayor énfasis.

Herbart revivió en sus discípulos, no solamente porque ellos tomaron la inspiración general de su pedagogía, sino también porque lo imitaron en su gusto por las fórmulas y las distinciones sistemáticas. Alemania y Estados Unidos son dos centros de influencia herbartiana. Esta se fue infiltrando poco a poco en todos los países del mundo a largo plazo. En definitiva, Herbart era un espíritu múltiple que tuvo fe en la educación, y sobre este punto, es un precursor. Herbart, no era hombre de una sola nación, de una sola raza.

Análisis Crítico

A Herbart se le atribuye el mérito de haber otorgado a la pedagogía un carácter científico.

Nos recomienda evitar presentar algo que sea completamente nuevo para el niño porque siempre debe haber un punto de unión entre lo que se enseña y lo ya enseñado.

Separa a la teoría y la práctica en su Filosofía Educativa.

Privilegia la instrucción, al maestro y la formación de carácter, en contraste con la Ciencia Positivista que privilegia al niño y al aprendizaje.

Considera sus teorías aplicables sólo a la educación particular.
Critica duramente al uniformamiento de la educación pública

Caso Hipotético:

En un curso de NB3, en un colegio subvencionado de la capital, en la clase de lenguaje, se presentará el uso de “singular y el plural” en una oración simple.

El profesor, el cuál posee una fuerte carga carismática, para generar el interés en el aprendizaje, expone las principales diferencias que poseen los sustantivos, adjetivos y otras unidades léxicas en sus respectivas formas singulares o plurales.
Luego de esto, se aplica una actividad la cual está debidamente explicada, enfatizando en las normas y reglas que los alumnos deben seguir. Es importante inculcar la disciplina y motivar al niño dentro de ella.

A través de la intuición como primera etapa, luego el análisis y la descripción previamente expuestas en la clase expositiva, los alumnos desarrollan las actividades dadas por el profesor.

1 comentario:

Unknown dijo...

Hola, esta genial tu reseña de Herbart, aprendi mucho y me sirvio muchisimo tu informacion acerca de sus metodos. Saludos!!